Maní

Los polifenoles antioxidantes presentes en grande cantidad en esta fruta seca reducen los riesgos de enfermedades nerviosas, enfermedades del estomago y del corazón. El maní es un multivitamínico (B6, B9, E) y una buena fuente de minerales que permite una natural protección de la piel.

El maní es producido por una pequeña cooperativa familiar de cultivadores indígenas en Pacuar de Pérez Zeledón. El proceso de transformación en aceite y harina se cumple posteriormente en San Isidro de Pérez Zeledón; este comercio maneja el sistema de Comercio Justo en el que los productores indígenas reciben un porcentaje de las ganancias por las ventas del producto acabado.